Miercoles, 22 de Febrero de 2012
José Antonio Martín Urrialde, vicepresidente del CGCFE
01/06/2010
Días de lírica

‘No son buenos días para la lírica’, afirmaba un escritor inundado por la pereza y el cansancio, que provocaba un entorno socio-económico adverso, un hastío institucional  y una cierta  sensación de marasmo personal.

Es una sensación que alguna vez pudiera sobrevolar el entorno dirigente de este CGCFE, pero que, gracias a la ilusión, a la fortaleza interna, a la necesidad de dar respuesta al compromiso adquirido por encima de cualquier debilidad humana, se aleja, y lejos de hacer tedioso este final de mandato, anima a idear, a proponer y sobre todo a dinamizar la vida cotidiana del CGCFE.

En un reciente análisis efectuado por el Comitè Ejecutivo del Plan Estratégico, que ha guiado las acciones directivas durante el último cuatrienio, sorprende el grado de cumplimiento del mismo, ciertamente callado, sin grandes explosiones y autobombo, pero con la rotundidad de lo bien hecho y bien ordenado.

Se inicia en muchos Colegios Profesionales, y también en su órgano superior, una época de elecciones, que va salpicando la geografía nacional, proceso que permite a los fisioterapeutas otorgar, confirmar o variar las altas responsabilidades de dirección gremial que la actual Ley de Colegios Profesionales, afectada también de este proceso de cambio, establece. Es necesario, que sean estos miles de fisioterapeutas anónimos quienes protagonicen este momento democrático, pues en ese acto nominativo, se encierra la posibilidad de que aparezcan nuevos dirigentes, se confirmen a otros y todos ellos, a su vez, sean capaces de generar proyectos que al final puedan ser plasmados en proyectos electorales para las próximas elecciones del CGCFE.

Sin duda también es el momento de exigir que el ordenamiento jurídico sustancie importantes procedimientos en curso, necesarios para obtener la estabilidad económica de una Institución que, a veces, debe limitar sus acciones por la escasez de recursos pecuniarios, siendo esta acción una de las que, en aras del bien común de la profesión, se deberían evitar.

El poeta Goethe nos dejo en el siglo XVII una frase magistral que hoy cobra especial relevancia: ‘Somos todos tan limitados, que creemos siempre tener razón’. Jamás esta máxima debería aplicarse por los que han recibido la confianza de dirigir la vida colegial y corporativa, pero, en ciertos casos, es así. El último semestre de este año permitirá  saber qué nuevo tablero de juego espera a la profesión que nos une, en lo nacional y, sobre todo, en lo doméstico. Como siempre algunos estarán, sea cual sea la lírica imperante,  dispuestos a seguir escribiendo las paginas de nuestra propia Historia.

J. Manuel López Viña, presidente Colegio Profesional de Fisioterapeutas del Principado de Asturias
01/05/2010
¿Nos ponemos en el lugar de los colegiados a quienes representamos?

No cabe duda que en estos últimos cuatro años han acontecido en el seno de nuestro Consejo una serie de sucesos, que aconsejan una seria reflexión para esta nueva legislatura que a finales de año comenzará su nueva andadura.

Son muchas las necesidades que tiene el colectivo y es mucho el esfuerzo que desde los Colegios se hace para poder llevarlas a su fin. Esfuerzo personal y material. Esfuerzo profesional y laboral. Esfuerzo físico y familiar. Esfuerzo en fin, que a veces no tiene una respuesta como la que quisiéramos obtener.

Es cierto que atravesamos por unos momentos críticos, donde la situación laboral y como consecuencia de ello la económica, hacen que desde las tesorerías colegiales se comiencen a poner en práctica unos planes de austeridad en todos sus proyectos a corto y largo plazo.

¿Nos ponemos en el lugar de los colegiados a quienes representamos? ¿Somos conscientes de sus necesidades? Una de las causas puede ser esa falta de información intercolegial, por lo que sería bueno que nuestros colegas reciban las noticias y actividades al unísono, de una forma personalizada, utilizando un periódico que unifique la información de cada comunidad, ya que son muchas las desinformaciones que se observan cuando nos encontramos con compañeros de comunidades distintas a la nuestra, que no tienen conocimiento de las iniciativas interesantes en las que podríamos participar.

Todo esto, a mi modo de ver, es consecuencia de la aparición de los boletines informativos de cada Colegio, porque es verdad que puede ser el propio ‘ego’ el que nos ha llevado a poseer una propia publicación, sin pararnos a pensar que lo que verdaderamente desean los fisioterapeutas son las actividades tanto profesionales como formativas que se producen en otras autonomías.

Debemos intentar volver a retomar este punto de encuentro para que sea el canalizador de nuestras actividades culturales, y el verdadero motor que impulse los acontecimientos científicos de nuestro territorio nacional.

Le queda pues a la nueva ejecutiva una ardua tarea en la que debe de comenzar por el ‘reclutamiento’ de aquellos que en un momento determinado han decidido tomar otra línea de actuación. El intrusismo, las terapias naturales y el desarrollo de la Ley Ómnibus entre otras cosas, es otro de los caballos de batalla de nuestra siempre perseguida profesión.

Mis mejores deseos para todos y mi agradecimiento por el deber cumplido.

J. Manuel López Viña, presidente Colegio Profesional de Fisioterapeutas
del Principado de Asturia

J. L. Morencia, consejero del CGCFE y vicepresidente del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla y León
01/05/2010
Sin quedarse atrás

Al contrario de lo que ocurre en otros colectivos, la formación en nuevas tecnologías del personal sanitario sigue siendo muy escasa. Sin saber apenas controlar un ordenador en un gran porcentaje de compañeros, no es de extrañar que palabras como RSS, Podcast, Streaming, etc., nos suenen a chino, y muchas de ellas implican una impresionante fuente para la actualización y un montón de posibilidades en el ámbito docente y didáctico.

Si a todo ello añadimos los elevados costes del acceso a Internet en España, las escasas medidas gubernamentales para promoverlo y la lentitud de nuestras redes, el resultado final es nefasto.

Se sigue pensando estúpidamente en Internet como un medio de ocio y eso es un gravísimo error. El acceso a la información universalizada es un gran derecho. Mientras en los Estados Unidos ya se puede conectar a Internet desde un avión, en España se está discutiendo sobre el WiFi público, acceso a Internet libre que medio mundo (no precisamente desarrollado en muchos casos) ya disfruta.

En un universo de redes la desconexión sólo lleva al fracaso. Es obligado el conocimiento del mundo de las nuevas tecnologías en la fisioterapia para dar un paso adelante con respecto al resto de colectivos y tomar la delantera en asuntos como presencia en Internet, utilización de recursos en la Red y en todo lo referente sobre divulgación pública de la profesión.

J.L. Morencia, consejero del CGCFE y vicepresidente del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla y León

José Santos Sánchez-Ferrer, consejero electo del CGCFE y representante del Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid
01/03/2010
Mirar a los ojos cuando hay un problema

Una amplia mayoría de los colegiados de la Comunidad de Madrid (61,8%) señalan al intrusismo y a la competencia desleal como los principales problemas que tiene la fisioterapia. La imagen de la profesión y los intereses laborales y empresariales de los profesionales, que ejercen en el sector privado (78% del total de colegiados) están siendo lastrados por el confusionismo generalizado, la falta de información existente entre la población madrileña y la carencia de medidas eficaces para atajar el problema por parte de las autoridades competentes.

En las últimas investigaciones encargadas por el Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid queda demostrado que la población madrileña, extrapolable al resto de comunidades autónomas, apenas sabe distinguir, tanto en el ámbito sanitario como en el docente, los profesionales titulados y los centros autorizados oficialmente de los que no los son.

De otra parte, la situación parece que evoluciona en sentido contrario al deseado: masajes callejeros, cada vez más establecimientos que se empeñan en engañar al ciudadano pasando por establecimientos sanitarios, publicidad pseudosanitaria fuera de la ley, profesiones no sanitarias que se anuncian como ‘colegiadas’ para confundir aún más al usuario, etc. La situación cada vez es más grave, máxime si consideramos que lo más importante de lo que se está poniendo en riesgo es la salud de los madrileños.

Contra el intrusismo y la competencia desleal viene luchando, desde hace años, la organización colegial de la fisioterapia en todo el Estado, y éste Colegio no ha sido una excepción, lo cual le consta fehacientemente a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y a su Dirección General de Ordenación e Inspección, pues han sido numerosas las denuncias presentadas y las reclamaciones de actuación que se les han trasladado.

Sin embargo, los avances en la puesta en marcha de soluciones prácticas y en la toma de medidas resolutivas, por parte de las administraciones públicas central y autonómica, solamente se puede calificar de decepcionante: la buena voluntad expresada por parte de las autoridades, en todas esas ocasiones, dista mucho de la puesta en marcha de medidas operativas, de la realización de actuaciones eficaces para acometer el problema en nuestra Comunidad, y apenas ha existido oportuna retroalimentación de lo acontecido, a partir de las denuncias formuladas.

A mí me gustaría saber cuando las autoridades sanitarias, tanto autonómicas como estatales, van a mirar a los ojos a este grave problema de salud pública que hay en la calle. Me gustaría saber si están esperando a que ocurra otra desgracia como la acontecida en la Comunidad de Cataluña por la que una quiromasajista provoca la muerte de una mujer que adolecía de un problema en un hombro.

Tenemos una legislación que mira hacia otro lado, no por la salud pública sino por otros intereses por los cuales parece que realizar su actividad con todos los requisitos legales es más tedioso que si uno se lee un libro de masajes y se pone a tratar cervicalgia en plena calle o en un local sin ningún tipo de control sanitario.

¿Qué prevalece más: el hecho de tener más locales ocupados con personas que hacen de todo sin saber de nada o prevalece el hecho de que hablamos de salud y de los posibles daños que puede provocar el caer en manos inadecuadas con una publicidad totalmente engañosa? ¿Tratar el problema consiste sólo en obligar a estos locales a cambiar la publicidad pensando que esto les va retraer de seguir tratando gente ‘bajo cuerda’?

Hay que mirar a los ojos cuando hay un problema y sobre todo cuando hablamos de salud.

José Santos Sánchez-Ferrer
Consejero Electo del CGCFE y representante del Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid


Detalle de la página web del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Navarr
01/01/2010
Primer aniversario de Fisioterapia Digital: consolidación y futuro

Todos los inicios requieren más y más trabajo, pero la continuidad es la superación del día para obtener y dar una información que nos lleva a conocer el presente y poder actuar hacia el futuro. Este fue el objetivo para crear nuestro periódico, que está a punto de cumplir un año: ¡Feliz aniversario!.

Pero, estimados colegas, sin hacer una reflexión sino simplemente volviendo la mirada un año atrás, ‘Fisioterapia Digital’ es un proyecto que nace y que a todos nos implica, porque nos da a conocer qué acontece en cada comunidad y cuál es la actividad de órgano que nos representa: el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España, así como la información puntual sobre toda la ‘política’ sanitaria, docente o social, que hace que esta profesión sanitaria, el fisioterapeuta, esté en boca y cabeza de tantos políticos y agentes sociales, gracias al trabajo de los profesionales que hemos optado por estar y saber estar en el área de gestión administrativa y política de nuestra profesión.

En cada comunidad, durante este año, se han ejecutado acciones directas para revindicar y colocar al fisioterapeuta donde le corresponde, pero a nivel nacional el trabajo es para más de 35.000 colegiados. Obviamente, la repercusión es también para los no colegiados, todos somos fisioterapeutas. Son reuniones, informes, gestiones y acciones sobre leyes como la Ómnibus o la del medicamento, es decir, un trabajo realizado por el Comité Ejecutivo en conexión con las Juntas de Gobierno de cada Colegio. Pero la respuesta no es la misma por todos ellos porque primero debemos estar en el órgano que nos representa y, en segundo lugar, los colegiados no se implican.

Sabemos que la fisioterapia es actualmente referente de profesión con futuro, considerada por los ciudadanos la mejor de entre las sanitarias, cada día más conocida y con mayor número de alumnos y profesionales, pero, sin embargo, esto va unido a una mayor dificultad para encontrar trabajo y con condiciones laborales en relación inversa a la exigencia de la nota para ingresar en la universidad y a la perspectiva de futuro del estudiante, quizás muy soñador.

Entonces, ¿qué nos falta o qué nos sobra?. Pues ahora hago mi reflexión: con 20 años de profesión y otros tantos en los órganos de representación, cada día veo y siento que falta corporativismo, unidad y lucha por los intereses de todos, que sobran individualismos y críticas, que no son constructivas. Pero la ilusión no la pierdo y mi esperanza es, cómo escribió Norman Vincent Peale, que “la Navidad agita una varita mágica sobre el mundo, y por eso, todo es más suave y más hermoso”. Os invito a que todos agitemos esa varita.

Feliz Navidad y 2010
Ana Jiménez Lasanta, presidenta del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Navarra

Logotipo del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE)
01/08/2009
¿Cómo nos afectan las modificaciones de la Ley de Colegios Profesionales?

El Consejo de Ministros ha aprobado la remisión a las Cortes Generales del proyecto de ley de modificación de 47 leyes estatales para su adaptación a lo dispuesto en la Directiva Europea de Servicios. El proyecto de ley ómnibus modifica 47 leyes estatales en las siguientes áreas: administración pública, consumo, servicios profesionales, empleo, servicios industriales y construcción, energía, transporte y comunicaciones, medioambiente y agricultura y sanidad.

Dentro de este proyecto destaca la reforma de la ley que regula los Colegios Profesionales, un colectivo que agrupa alrededor de un millón de profesionales, que suponen un 6,1% del empleo total y el 30% del empleo universitario. Las modificaciones de la Ley de Colegios Profesionales actúan en diversas cuestiones:

•    Se elimina la obligatoriedad de la colegiación, si bien en el plazo de doce meses desde la entrada en vigor de la ley, el Gobierno remitirá a las Cortes un proyecto de ley que determinará las profesiones para cuyo ejercicio será obligatoria la colegiación.

•    Se eliminan restricciones injustificadas a la publicidad de los servicios profesionales, permitiendo que el consumidor esté mejor informado y se incremente su capacidad de elección.

•    Se eliminan las restricciones impuestas por los colegios al ejercicio conjunto de dos o más profesiones.

•    Se suprime la obligación de comunicar el ejercicio fuera del territorio del colegio de inscripción.

•    Se suprime la función de los colegios de fijar baremos orientativos de honorarios o cualquier otra recomendación sobre precios, que vienen restringiendo de forma injustificada, si bien se admite la colaboración con la Administración de Justicia a efectos de la tasación de costas.

•    La solicitud del visado colegial de los trabajos profesionales será voluntaria, salvo que lo exija un real decreto. Los colegios no podrán imponer a los profesionales la obligación de visar sus trabajos. En el plazo de tres meses desde la entrada en vigor de la ley, el Gobierno aprobará un real decreto que establecerá los visados que serán exigibles.

•    Se prevé que la cuota de inscripción o colegiación no podrá superar en ningún caso los costes asociados a la tramitación de la inscripción.

•    Se establece la obligación de que los colegios cuenten con un servicio de atención a los usuarios y a los colegiados, con obligación de resolver sus quejas o tramitarlas, lo que generará una mejor protección del consumidor ante posibles prestaciones defectuosas de servicios profesionales.

•    Los colegios dispondrán de los medios necesarios para que los solicitantes puedan tramitar su colegiación por vía telemática.

•    Se refuerza la transparencia en el funcionamiento de los colegios. Se prevé que publiquen una memoria anual sobre su gestión económica y su actuación disciplinaria en defensa de los intereses de los consumidores.

JON HERRERO ERQUIÑIGO
01/07/2009
Nuevos aires

El Título de Grado marca un antes y un después en la Fisioterapia, pero no nos engañemos, todavía existen muchas trabas para poder llegar a un desarrollo pleno y efectivo de la profesión.

El Consejo General y los Colegios deben ser impulsores de las nuevas tendencias y guardianes de la reputación corporativa.

Debemos esforzarnos sobremanera en difundir y hacer llegar las nuevas técnicas, competencias y descubrimientos a la ciudadanía, en ampliar nuestra cantera de servicios, en mejorar la calidad en la atención al paciente y la imagen pública de fiabilidad, rigor y prestigio de profesional que responde con garantías.

La marca Fisioterapia debe ser sinónimo de calidad, proximidad, excelencia y confianza.

Debe transmitir una imagen de personalidad y profesionalidad que perdure en la memoria de nuestros clientes.

Procurar desarrollar técnicas más específicas para cada problema y disponer de una formación continua y actualizada de alto nivel, que garantice una atención sanitaria en las mejores condiciones posibles.

Evitar por todos los medios que unos estudiantes brillantes, vean frustradas sus expectativas por la invasión de su marco competencial por desaprensivos sin titulación oficial que se creen capacitados para hacer más de lo que pueden y deben legalmente.

Si queremos cerrar el círculo del éxito, debemos cambiar el estilo y la forma de hacer. De poco nos habrá servido prepararnos tanto, si al final del camino no logramos emocionar y fidelizar a nuestros pacientes.

Desechemos el viejo estereotipo de gimnasio al uso y apostemos firmemente por consultas con calidad, diferenciación, especialización, tecnología avanzada y frescura de ideas.

Jon Herrero Erquiñigo, vicesecretario del CGCF

ANA IBÁÑEZ
01/07/2009
“Nuestra identidad”

Siempre me he preguntado qué es lo que soy. Hoy en día no es fácil definir nuestra propia identidad. Veo a mi alrededor que la generación que nos sucede tiene dificultades en concretar sus ideales. Defienden unos colores, unas banderas o un tipo de vida, quizás por sentirse integrados dentro de un grupo, por sentirse más fuertes, por sentirse alguien.

Probablemente nunca se hayan parado ni un minuto a pensar qué son y quiénes son. Sólo se dejan llevar por la tentación del dinero fácil y por una cierta presión social, y no tienen claro qué es lo que quieren llegar a ser.

Veo que en la fisioterapia está pasando algo parecido.

¿Defendemos los fisioterapeutas los mismos colores y la misma bandera? ¿Sabemos quiénes somos y a dónde queremos llegar? ¿O nos dejamos llevar por una rutina cómoda y sin esfuerzo, con un rumbo indefinido?

La fisioterapia es una profesión con unas competencias definidas, abierta a las nuevas necesidades creadas por diferentes circunstancias sociales, políticas, económicas y profesionales. Para poder dar una mayor calidad asistencial a los usuarios, debemos centrar en algún campo nuestro desarrollo profesional y la formación continuada, pero sin olvidar que somos fisioterapeutas.

Es muy común identificarnos con términos como osteópatas y otras pseudoprofesiones que actualmente no tienen cabida en el Catálogo de Profesiones y que lo único que hacen es confundir más al usuario e incentivar la actuación de los intrusos.

Me encuentro, cada vez con más frecuencia, casos de intrusismo. Supongo que todos hemos visto a chicas orientales dando “masajes” en las playas de nuestro país, a autodenominados masajistas, quiromasajistas, prácticos…, realizando todo tipo de prácticas en cualquier habitáculo, a nuestros compañeros de los equipos multidisciplinares que pretenden marcar las técnicas de nuestros tratamientos, o que realizan programas de higiene postural a escolares.

Existen organismos que trabajan para defendernos de ello (Colegios Profesionales, AEF, CGCF), a nivel de las instituciones públicas y privadas, pero como fisioterapeutas nos corresponde a cada uno de nosotros solucionar con nuestro trabajo diario este problema de identidad. La carta de presentación que deberíamos ofrecer tiene que estar basada en la calidad de nuestras actuaciones, en un rigor y eficacia en las valoraciones, diseño y ejecución de los tratamientos y en un registro de nuestras intervenciones. Yo siempre digo que “el movimiento se demuestra andando”.

Y ahora a ti te pregunto…

Cómo fisioterapeuta, ¿sabes realmente quién eres?

 

Ana Ibáñez Pegenaute, vicepresidenta del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Navarra.

ALICIA QUINTANA
01/05/2009
Compromiso

En todos los ámbitos de representación de la fisioterapia se nos pide respuestas, trabajo, hechos, soluciones y acción, pero estamos comprometidos de verdad con lo que pedimos, con lo que exigimos, estamos dispuestos todos a comprometernos o simplemente dejamos que otros tomen la iniciativa y ejecuten la acción y esperamos a ver qué pasa para entonces pedir más compromiso, más acción, más soluciones.


El compromiso va más allá de cumplir con una obligación, es involucrarse en conseguir esa solución y en mejorarla día a día.


Si actualmente en nuestro país hay unos treinta y un mil fisioterapeutas, ¿por qué son tan pocos los comprometidos? ¿por qué no buscan soluciones a los problemas de nuestra profesión? ¿por qué, si somos tantos y a todos nos afecta los mismos problemas, somos pocos los que de verdad nos comprometemos?.


A lo mejor, no basta con esperar a que tu Colegio profesional te dé la solución o emprenda la acción deseada, sino que debes ser tú el que dirijas esa acción. Puede que se necesite un cambio y que debas ser tú el que cambie la situación.

No podemos pensar, como se dice en muchas ocasiones, que la nuestra es una profesión joven, pero, ¿cúanto necesitamos para crecer? Hace veinticinco años que somos diplomados universitarios y más de cincuenta que nuestra profesión es oficial por lo que, lamentándolo mucho, ya no somos tan jóvenes.


Igual necesitamos que en ese Colegio donde no te gusta cómo se llevan las cosas haya un cambio, en esa sociedad científica entren nuevos aires de progreso o en esa escuela se oigan nuevas voces. Pero no ocurrirá nunca si tu compromiso no llega hacerse real.


Estamos cansados de oír que siempre son los mismos los que se ven en los distintos foros de la fisioterapia. Bueno, quizás es que son pocos los que aguantamos el compromiso y que necesitamos que se renueve la cantera en todo el territorio, como una gran selección de futbol, que busca nuevos fichajes en las canteras de jóvenes deportistas muy preparados y con ganas de saltar al campo, para cambiar el modo de juego.


Igual, ya es hora de que toda la cantera de jóvenes fisioterapeutas despierten y vean que la profesión pasa por un momento inmejorable, por una fortaleza y una oportunidad única para que el crecimiento profesional sea lo más alto y ventajoso que deseamos, pero tienen que ser parte activa de este momento. Quizás la oportunidad pasa por delante y no sabemos verla, no hay que pensar que los que están son intocables, sino que yo, como fisioterapeuta de a pie, como colegiado numerario más, puedo hacer que todo vaya mejor o que incluso cambie.



Alicia Quintana Coello, presidenta del Colegio oficial de Fisioterapeutas de Canarias y vocal 1 del CGCFE

JOSÉ MANUEL BRANDI
01/04/2009
Adaptación de la Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios a la realidad actual de la fisioterapia

Desde la promulgación de la ley del medicamento, varias cuestiones se plantean en cuanto la participación o posibilidad de la prescripción en fisioterapia. En el artículo 8, del título II, se define lo que se debe entender como producto sanitario: cualquier instrumento, dispositivo, equipo, material u otro artículo, utilizado solo o en combinación, incluidos los programas informáticos que intervengan en su buen funcionamiento, destinado por el fabricante a ser utilizado en seres humanos con fines de:


1.    Diagnóstico, prevención, control, tratamiento o alivio de una enfermedad.


2.    Diagnóstico, control, tratamiento, alivio o compensación de una lesión o de una deficiencia.


3.    Investigación, sustitución o modificación de la anatomía o de un proceso fisiológico.


4.    Regulación de la concepción, y que no ejerza la acción principal que se desee obtener en el interior o en la superficie del cuerpo humano por medios farmacológicos, inmunológicos ni metabólicos, pero a cuya función puedan contribuir tales medios.


Otra de las definiciones que encontramos es la de producto de higiene personal como: sustancias o preparados que, sin tener la consideración legal de medicamentos, productos sanitarios, cosméticos o biocidas, están destinados a ser aplicados sobre la piel, dientes o mucosas del cuerpo humano con finalidad de higiene o de estética, o para neutralizar o eliminar ectoparásitos.


Así también leemos la definición de producto cosmético como: toda sustancia o preparado destinado a ser puesto en contacto con las diversas partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, y/o corregir los olores corporales, y/o protegerlos o mantenerlos en buen estado.


Para ilustrar esta situación debemos adentrarnos en la propia ley y así leer su disposición adicional duodécima donde se pretende abrir la puerta a la llamada prescripción no facultativa o realizada por otros profesionales de la salud en donde se encuentra, como no puede ser de otra manera, los fisioterapeutas.


Desde el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España, proponemos la prescripción por parte del fisioterapeuta, dentro de su ámbito competencial, lo que proporcionaría a los pacientes el acceso más rápido y más eficiente a las medicinas y productos ortoprotésicos, y para hacer el mejor uso de las habilidades de los fisioterapeutas, sin valorar las ventajas económicas y de competitividad que supondría para la profesión. Con el transcurso del tiempo, la prescripción por parte de los fisioterapeutas, es probable que también sirva para reducir las carga de trabajo de los médicos, liberando su tiempo para concentrarse en pacientes con condiciones más complicadas y más complejos tratamientos.


Desde la profesión de fisioterapeuta se entiende la prescripción fisioterápica como: la capacidad del fisioterapeuta, en la planificación y dirección en la atención fisioterápica del paciente, de “seleccionar, guiados por el criterio profesional, diferentes productos sanitarios ortoprotésicos, accesorios y medicación encaminados a satisfacer las necesidades de salud del paciente y la población, apoyados por la buena praxis y juicio clínico del fisioterapeuta”, favoreciendo los intereses del paciente, y reduciendo las demoras de éstos, en la utilización de los productos necesarios, así como la carga del personal médico, y reducción de actos burocráticos, siempre adecuándose a las fórmulas correctas, y dentro de los productos autorizados.


Los fisioterapeutas, con pacientes que toman medicación, los influyen para aprovechar al máximo sus medicamentos siendo esto esencial para evitar una alteración de la salud innecesaria, así como también reducir el costo residual e innecesario. Debemos considerar que, una vez iniciado un tratamiento, es imprescindible evaluar la respuesta del paciente y seguir su evolución hasta la resolución del proceso que motivó la intervención de la fisioterapia y la medicación.


Aunque la decisión última a cerca de si tomar una medicina o no finalmente le compete al paciente, es crucial que los profesionales de la salud y los pacientes se impliquen a cerca del uso racional de medicamentos mediante “la toma de decisiones compartida”. La toma de decisiones compartida, implicación del paciente en el proceso, es uno de los objetivos fundamentales de las políticas sanitarias, tanto a nivel nacional, como local, (similar con el concepto “concordancia”), requiere que los profesionales de la salud negocien con los pacientes como partícipes, teniendo en cuenta sus creencias y sus preocupaciones.


La introducción de tales roles ha producido resultados positivos en el Reino Unido en la atención tanto primaria como hospitalaria. Las responsabilidades de tales fisioterapeutas incluyen la dirección de caso antes reservada para asesores ortopédicos y reumatólogos, ordenando y haciendo de intérprete de pruebas diagnósticas (como exploraciones, rayos X y análisis de sangre), administrando ciertos inyectables, y derivando directamente a pacientes a la lista para la cirugía así como la prescripción tanto de productos farmacológicos como de productos ortoprotésicos.


La prescripción en fisioterapia permite contribuir al fomento y mantenimiento de la salud, a la aplicación de técnicas y métodos de fisioterapia de manera más segura y eficaz, así como a la motivación para que el paciente coopere en el plan terapéutico mientras esté recibiendo la atención toda vez que el fisioterapeuta, mediante el conocimiento del mecanismo de acción así como las reacciones adversas de los grupos farmacológicos de interés en fisioterapia (antiinflamatorios no esteroides, analgésicos, etc.), puede influir positivamente en la actitud del paciente. No olvidemos que el fisioterapeuta, por regla general, mantiene un vínculo más cercano y estrecho con el paciente, dada la frecuencia y duración media de las secuencias de fisioterapia.


No en vano, el concepto consagrado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) “del uso racional de los medicamentos”, en el año 2002, dentro de las medidas reguladoras para favorecer el uso racional de los medicamentos, estableció que se deberían emitir licencias para los profesionales sanitarios (médicos, enfermeras, paramédicos) para asegurar que todos sean lo suficientemente competentes para diagnosticar, recetar y dispensar.


Ante esta situación, se plantea un debate que tiene diferentes vertientes. Por un lado, el concepto de prescripción no debería estar sujeto o circunscribirse solamente al medicamento ya como fórmula industrial, ya como fórmula magistral o como preparado oficinal, sino que debería, desde nuestra óptica, extenderse al acto de “formular un criterio profesional dirigido al paciente por el que se propone la realización de una acción desde el punto de vista terapéutico, preventivo o de autocuidado, en virtud de una exploración y valoración”. Ejemplo de esta situación sería la prescripción, tras valoración y diagnóstico fisioterápico, del ejercicio terapéutico en una alteración músculo-esquelética. Por tanto, deberemos consolidar el concepto de prescripción de fisioterapia desde este punto de vista.


Es por ello, que debemos entender que el fisioterapeuta tiene y debe tener capacidad de prescripción dentro de sus competencias, de forma autónoma, tal como viene recogido normativamente en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias que en su título I, en cuanto al ejercicio de las profesiones sanitarias, establece “7. El ejercicio de las profesiones sanitarias se llevará a cabo con plena autonomía técnica y científica, sin más limitaciones que las establecidas en esta ley y por los demás principios y valores contenidos en el ordenamiento jurídico y deontológico (…)”


Continuando con la ley del medicamento, que venimos comentando, otra de las variantes que suscita el debate, es el de “producto sanitario” tal como se recoge en el artículo 8. Así, encontramos como diferente instrumentación que se utiliza en los tratamientos fisioterápicos puede ser considerado producto sanitario. Ejemplo de esto tenemos varios, tales como diferentes modelos de estimuladores eléctricos de última generación que en su concepción se implementan programas informáticos y que pueden ser prescritos hoy en día, dado su reducido tamaño, al paciente para la continuidad de su atención en un proceso determinado.


Dentro de este apartado podemos establecer como “producto sanitario” todos aquellos sistemas ortéticos u ortopédicos que no venimos a enumerar por ser ampliamente conocidos.


En este caso, debemos tener en cuenta lo que establece la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud. La prestación ortoprotésica consiste en la utilización de productos sanitarios, implantables o no, cuya finalidad es sustituir total o parcialmente una estructura corporal, o bien de modificar, corregir o facilitar su función. Comprenderá los elementos precisos para mejorar la calidad de vida y autonomía del paciente.


Si convenimos que en nuestra actuación terapéutica, en muy diversas ocasiones, precisamos de la utilización de ortesis, sistemas de contención, etc. y estos son denominados “productos sanitarios” es plausible y aconsejable que el fisioterapeuta pueda prescribir los mismos, ya que se realiza actualmente de forma informal, explicitándolo en una norma por lo que el fisioterapeuta los prescribiría formalmente.


Este posicionamiento no es único y lo encontramos en países de nuestro entorno como en el caso de nuestra vecina Francia donde esta norma está presente desde el 13 de enero 2006, al igual que en el Reino Unido, Suecia, Canadá, Australia, etc.
A la vista de esta situación podríamos reconocer fácilmente, desde nuestra profesión de fisioterapeuta, las ventajas que conllevaría el ampliar el derecho de prescripción en términos de:


- Se benefician a pacientes.
- Maximizaría el empleo eficaz y oportuno de recursos.
- Realzar la intervención fisioterápica con el empleo oportuno de medicación.
- Mejoraría la atención a largo plazo.
- Suministro de un servicio rentable (costo-efectivo) a pacientes por reducir el número de visitas a un médico y fisioterapeuta.
- Permite a servicios de fisioterapia desarrollarse.
Dado que las diferentes consejerías de salud están comprometidas con el aumento de la flexibilidad y la sensibilidad en programas de salud y de bienestar. Al habilitar a los profesionales de salud para cargar con responsabilidades de prescripción, alcanzaría claves como:
- Mejorar la calidad de servicio para los pacientes sin comprometer seguridad de los mismos (gestión de riesgos).
- Facilidad para que los pacientes obtengan los medicamentos que necesitan.
- Aumentar la capacidad del paciente de elección e implicación en el proceso.
- Utilizar mejor las habilidades de los profesionales de la salud.
- Contribuir a la introducción de trabajo en equipo, multidisciplinar y más flexible a través del Sistema Nacional de Salud.
Se trata pues de conseguir mejorar tanto la eficiencia en la prestación de servicios por parte del Servicio de Salud, como la accesibilidad y equidad en la asistencia para el paciente.


Otra de las vertientes que se establecen para el debate tras la promulgación de la referida ley del medicamento, es cuando nos referimos a la prescripción farmacológica desde la fisioterapia.
Un ejemplo que nos puede ilustrar es la prescripción de fisioterapia denominada tanto autónoma como suplementaria, permitida en el Reino Unido e Irlanda, desde el año 2000.


Esta prescripción autónoma o independiente es cuando el fisioterapeuta se hace responsable de la valoración funcional del paciente, estableciendo un diagnóstico y la atención funcional requerida, así como también responsabilidad para prescribir cuando es necesario y el buen uso de cualquier tipo de prescripción. Indudablemente, quien hace la prescripción debe asumir, que siempre corre un riesgo que debe aceptar.


Por otro lado, la prescripción suplementaria es definida como “una sociedad de prescripción voluntaria entre prescriptor independiente y prescriptor suplementario, para implementar un Plan de Gestión Clínica específico con el acuerdo del paciente y centrado en él, que permite al ciudadano una serie de ventajas que, junto a las anteriormente expuestas, se resumen en:
- La atención fisioterápica de un paciente puede ser facilitada por la administración oportuna de un medicamento.
- Beneficio positivo a un amplio número de pacientes, en particular aquellos con procesos crónicos a largo plazo.


El objetivo fundamental de la prescripción suplementaria es la de proveer mejor atención y cuidado al paciente de una manera más rápida, mediante la utilización total de las habilidades profesionales manteniendo y salvaguardando, al mismo tiempo, la seguridad paciente.


Desde el año 2005, a los fisioterapeutas se les permite la prescripción independiente que incluye un gran número de medicamentos pero excluyendo los denominados especiales o de prescripción especial.


Si consideramos que un paciente determinado cambia su situación clínica y/o funcional a lo largo de la intervención fisioterápica, podemos pensar que se beneficiaría de una administración farmacológica más adecuada para su estado en concreto. Por tanto, podemos intuir que la prescripción farmacológica, tanto la denominada suplementaria como la independiente, en fisioterapia tiene beneficios singulares para el ciudadano.



Salobreña, 16 de marzo 2006
José Manuel Brandi de la Torre, vicepresidente primero del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Andalucía y consejero del CGCFE

ANTERIOR 1 2 SIGUIENTE

Contenido

CONSEJO GENERAL DE COLEGIOS DE FISIOTERAPEUTAS NIF: Q2801145J © COPYRIGHT 2010
Grupo Undanet S.L. TAW 3